lunes, 22 de junio de 2009

La semana del “empate técnico”

Lunes 22 Junio 2009 Compártelo

Como frutilla del postre de la campaña encubierta del establishment a favor de Unión PRO, esta semana se publicitará a través de la cadena de medios opositora un “empate técnico” en la PBA.
La movida consiste en dar porcentajes a favor o en contra del FJpV respecto de Unión PRO que se encuentren dentro del error estadístico a través de encuestadoras cautivas como Poliarquía, Management & Fit, Opinión Autenticada, etc que serán propaladas por los grandes diarios, portales de internet, radio y televisión.
La víctima de esta burda operación es el frente que ha seguido y bancado a veces con argumentos de opereta todas y cada una de las exigencias patronales: el ACyS, proyectando porcentajes de miseria en las urnas para Marga y los suyos. Para esto también ha contado con su inestimable aporte llevando adelante una campaña (?) errática, lejos de la ciudadanía y cerca de los Tribunales, ya sea para protestar las movidas oficialistas o hacerse zancadillas entre “aliados“.
Bien es sabido que una buena porción del electorado decide su voto un par de días antes de los comicios, sino el mismo día de las elecciones, por lo tanto es necesario para esta estrategia hacer desaparecer de la vista a los terceros en discordia.
Esto fue respondido por el oficialismo más que la propia fuerza involucrada cuando Scioli dijo que los poprcentajes que le atribuían a la alianza 2.0 eran “una falta de respeto respecto de la UCR“.
Polarización mediática a full, ninguneo absoluto de los republicanos e instalación del “empate” que sirve para traccionar votos opositores y de último recurso para gritar fraude si los números reales dan por debajo de los que arrojan las consultoras “independientes”. De esto se va a tratar la última semana de campaña del lado más dinámico de la oposición.

http://www.votamospositivo.com/tv/

Para los gorilas que lo miran por TV...

Operación fraude

Una noticia para el lunes: “Fraude kirchnerista”
Junio 22nd, 2009 Por Sebastian Lorenzo www.sebalorenzo.com.ar
Espero que sea un rumor, pero ya son unos cuantos los correos que me llegan alertando sobre una supuesta estrategia de los medios opositores para instalar en la agenda del lunes 29 la idea del fraude electoral.
Veamos. Según se ciber-comenta, la maniobra consistiría en lanzar el domingo, a eso de las 6 de la tarde, un boca de urna instalando la idea del empate técnico y machacar con ello durante 3 o 4 horas para, finalmente, explicar el resultado final con un: “sorpresivamente, y en menos de 1 hora, el empate técnico ha pasado a ser un triunfo del kirchnerismo or mas del 10% de los votos”. Con tal maniobra podrían decir que los votos fueron cambiados en el recuento, etc, etc…
Este…. en fin. Por ahora son puteríos cibernéticos. Igualmente creo que sería bueno difundir las encuestas de Artemio por todos lados. Pá evitar sorpresas, digo…

miércoles, 17 de junio de 2009

Bombas sobre Plaza de Mayo

Nº 536 - Bombas sobre Plaza de Mayo

- | 16 de Junio de 2009 ≈ 7:36 | tamaño de texto -+ | versión para imprimir

Por Roberto Bardini

En la mañana del 16 de junio de 1955, efectivos de la marina de guerra y “comandos civiles” intentan sin éxito copar la Casa Rosada y tomar prisionero al presidente Juan Perón. El mandatario busca refugio en el edificio del ministerio de
Guerra y se dispone a sofocar la rebelión. A mediodía, aviones Gloster Meteor de la Armada bombardean y ametrallan la sede del gobierno y la Plaza de Mayo. Una de las primeras bombas estalla en el techo de la Casa Rosada. Otra, le pega a un trolebús lleno de pasajeros y mueren todos.

Los aviadores subversivos lanzan nueve toneladas y media de explosivos. Hay 350 muertos y 2 mil heridos. Setenta y nueve personas quedan lisiadas en forma permanente. Los agresores huyen hacia Uruguay, donde solicitan asilo político.

Al día siguiente, el diario Clarín -que no se caracteriza por sus simpatías peronistas- escribe: “Las palabras no alcanzan a traducir en su exacta medida el dolor y la
indignación que ha provocado en el ánimo del pueblo la criminal agresión perpetrada por los aviadores sediciosos que ayer bombardearon y ametrallaron la ciudad”.

Fue la segunda vez en toda la historia argentina que la ciudad de Buenos Aires era bombardeada. La primera ocurrió a principios del siglo diecinueve, durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807. En esta ocasión, a mediados del siglo veinte, no existía un estado de guerra, quienes atacaron por sorpresa vestían uniformes militares argentinos y las víctimas fueron civiles desarmados, también argentinos.

El ataque a traición de los aviadores navales subversivos produce un terrible impacto emotivo en la población. Durante meses no se habla de otra cosa en los hogares de todo el país. En “Dossier Secreto - El Mito de la Guerra Sucia”, el
periodista norteamericano Martin Andersen cita el informe de un analista de la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, quien describe este estupor generalizado en un mensaje enviado a Washington a las tres semanas del sangriento acontecimiento:

“Este tipo de hecho es enteramente ajeno a la historia de la Argentina moderna (…). El bombardeo del 16 de junio de 1955 explotó con una fuerza cataclísmica, por tanto, sobre una población civil condicionada por un siglo de paz y que tenía la confirmada creencia de que semejantes cosas no ocurrían en la Argentina. Se detecta en la gente no sólo el sentimiento de escándalo, sino de vergüenza de que
semejante matanza de civiles inocentes pudiera haber ocurrido en el corazón de Buenos Aires”.

EL INCENDIO DE LAS IGLESIAS

Perón no quería enfrentamiento entre las fuerzas armadas y, mucho menos, entre militares y trabajadores. Aquel 16 de junio de 1955, después del primer bombardeo a la Casa de Gobierno, el general le ordenó a un mayor del ejército que fuera a hablar con el secretario general de la CGT:

-Ni un solo obrero debe ir a la Plaza de Mayo- le dijo al oficial. Y refiriéndose a los aviadores navales, agregó:

-Estos asesinos no vacilarán en tirar contra ellos. Ésta es una cosa de soldados. Yo no quiero sobrevivir sobre una montaña de cadáveres de trabajadores.

El relato de este hecho tiene una dimensión mayor porque su autor es Pedro Santos Martínez, un historiador insospechado de simpatías peronistas (citado en “1946-1955 - La Nueva Argentina”, La Bastilla, Buenos Aires, 1988).

Los obreros salieron a la calle igual, al grito de “¡Perón, Perón!” Muchos fueron masacrados desde el aire o al quedar atrapados entre dos fuegos. Sus cadáveres permanecieron dispersos en la Plaza de Mayo, mientras tropas leales y rebeldes se tiroteaban en el triángulo formado por la Secretaría de Marina, la de Ejército y la Casa Rosada.

Martínez describe otro episodio que da una idea de las convicciones morales de los golpistas. Por la tarde, los subversivos atrincherados en la Secretaría de Marina
desplegaron una bandera blanca que, de acuerdo a las reglas militares, sólo podía significar dos cosas: diálogo o rendición. El general peronista Juan José Valle y otros oficiales leales se dirigieron al lugar para parlamentar, con instrucciones de ser tolerantes con los rebeldes.

Cuando la comisión se acercó al edificio, la bandera blanca fue arriada y una ametralladora los recibió con ráfagas de plomo.

Perón narra en su libro “Del Poder al Exilio”, citado por Martínez, que cuando una multitud enardecida se concentró con garrotes frente a la Secretaría de Marina, el almirante golpista que estaba al mando envió un “dramático” mensaje al jefe del ejército: “Intervenga. Mande hombres. Nos rendimos, pero evite que la muchedumbre armada y enfurecida penetre en el edificio”.

Ese mismo día, después de recuperar el edificio, el general Valle le dijo a Perón:

-Mi general, este ejército no le va a servir para la revolución popular. Arme a la CGT.

El militar ignoraba que con esas palabras firmaba su propia sentencia de muerte. El ejército nunca le perdonaría su lealtad a Perón.

En la noche, como reacción popular a los bombardeos, fueron saqueadas e incendiadas la Catedral Metropolitana y las iglesias de Santo Domingo, San Francisco, San Ignacio, San Miguel, La Merced, del Socorro, San Nicolás de Bari, San Juan Bautista, la capilla San Roque y templos de Olivos y Vicente López. Poco después, trascendió que el Papa Pío XII ha excomulgado al general Perón.

(Nota al pasar: curiosamente, Pío XII siempre se negó a tomar idéntica medida con Benito Mussolini y Adolfo Hitler. Según algunos historiadores, el Papa le debía a Mussolini el reconocimiento del Vaticano como un Estado soberano de dos kilómetros cuadrados de superficie, con inmunidad diplomática y exención de impuestos. Investigaciones periodísticas de postguerra evidenciaron, asimismo, que el Vaticano organizó “a cambio de ciertas compensaciones económicas” una muy eficaz red de escape de los nazis hacia Estados Unidos y América del Sur).

Durante años, los antiperonistas repetirán que los incendiarios de los templos contaban con la complicidad de policías y bomberos. Y los historiadores oficiales pondrán más énfasis en la quema de las iglesias que en la masacre de civiles perpetrada horas antes por la aviación naval. Años después, muchos jóvenes repetirán lo que escucharon de chicos en sus casas. Desconocerán que antes los
antiperonistas habían matado, herido o mutilado a más de 2 mil personas.

CINCO POR UNO

El 6 de julio de 1955, Buenos Aires amanece con nieve por primera vez en muchos años. Algunos agoreros se empeñan en interpretar la novedad como una señal de que vendrán tiempos difíciles. Los acontecimientos posteriores confirmarán las
sombrías predicciones.

Luego del bombardeo de la aviación naval a la Plaza de Mayo, Perón no sólo no toma revancha “contrariando el sentimiento de sus propios seguidores” sino que busca la pacificación interna. En julio, levanta el estado de sitio, deja en libertad a varios detenidos políticos y elimina algunas restricciones políticas. El 31 permite utilizar la radio, el principal medio de comunicación de la época, a dirigentes opositores.

Perón ofrece renunciar a la jefatura del movimiento peronista y mantener sólo el cargo de presidente de la nación. En búsqueda de la reconciliación, el general cambia a integrantes de su gabinete, sustituye al jefe de policía y se desprende de Raúl Apold, su jefe de propaganda. Al mismo tiempo, designa a John William Cooke como interventor del partido en la Capital Federal.

Sin embargo, la situación ha llegado a un punto sin retorno. Conservadores, radicales, comunistas y socialistas exigen la renuncia del presidente. El Ejército, la Marina y la Aeronáutica conspiran abiertamente y los “comandos civiles” se organizan.

El 31 de agosto, Perón ofrece su dimisión. Una concentración en Plaza de Mayo, organizada por la CGT, lo obliga a retirarla. En ese mismo acto, el general cambia su tono de voz y rectifica el rumbo:

-Por cada uno de los nuestros que caiga, caerán cinco de ellos- promete a la muchedumbre. (Dos décadas más tarde, miles de muchachos peronistas corearán: “¡Cinco por uno / no va a quedar ninguno!”).

En su libro “1945″, el historiador Félix Luna sostiene: “La oratoria de Perón era fresca, original, feliz en sus ocurrencias y hasta en sus ocasionales chabacanerías. Expresaban una personalidad arrolladora, sanamente agresiva, nutrida de una sabiduría suburbana que su auditorio comprendía inmediatamente. Los discursos de 1955, en cambio, fueron ululantes convocatorias al odio”.

POSTALES ANTIGUAS

En 1955, la Universidad es un tibio invernadero de antiperonistas imberbes, a los cuales la historia irá colocando en los años siguientes en posiciones nunca imaginadas por ellos mismos. Junto al conservador católico Mariano Grondona, complota otro estudiante: Oscar Camillión. Ambos serán más tarde funcionarios de algunos gobiernos militares.
Quizá Grondona ignora que su principal actividad futura sería el periodismo. No sabe, por supuesto, que en 1958 comenzará a escribir en el diario La Nación y a principios de los sesenta en el semanario Primera Plana, que en los setenta publicará comentarios en la revista Extra, del ex peronista Bernardo Neustadt, y que juntos conducirán Tiempo Nuevo, un programa de televisión. Tampoco sabe que a principios de los ochenta sería director de la revista interamericana Visión, en la que tiene intereses el tirano nicaragüense Anastasio Somoza (comparado con él, el odiado Perón es casi un boy scout).

El antidictatorial y antijusticialista Camillión desconoce que en los ochenta se convertiría en ministro de Relaciones Exteriores del dictador Leopoldo Galtieri y en los noventa en ministro de Defensa del justicialista Carlos Saúl Menem. También desconoce, claro, que a mediados de esa década tendrá que comparecer en Hora clave, el programa de Grondona en TV para jurar que no tiene nada que ver con el contrabando de armas argentinas a Ecuador y Croacia.

Otro de los “comandos civiles” es el estudiante de ingeniería Guido Di Tella. Cuarenta años después, sin ser diplomático de carrera ni peronista, Di Tella sería designado ministro de Relaciones Exteriores del segundo gobierno de Menem.

Desde una posición ideológica distinta a la de ellos, pero que coincide en la lucha contra el “nazifascismo” peronista, se destacan en la Universidad un par de belicosos militantes de la Federación Juvenil Comunista: Norma Kennedy y Moisés
Ikonicoff.

Es posible que la comunista Kennedy no intuyera que en los sesenta se convertirá en una fanática peronista y ferviente anticomunista, en los setenta en una ortodoxa perseguidora de peronistas “de izquierda” y en los noventa en una decadente solitaria, cuyo único espacio disponible será el show periodístico del animador televisivo Mauricio Goldfarb, más conocido como Mauro Viale. El folklore peronista asegura que la Kennedy fue la primera mujer del movimiento en empuñar una ametralladora.

Es probable que Ikonikoff -estudiante de Ciencias Económicas, preso político después del fallido golpe del 16 de junio de 1955 y futuro abogado con diploma de honor- ya pensara viajar a Francia para estudiar en La Sorbona. Lo que no es probable que imaginara es que Perón lo convocará a inicios de los setenta para colaborar como director del Instituto Nacional de la Administración Pública (INAP) y que será viceministro del Interior durante la presidencia de Carlos Menem. Y, con
certeza, en esos años de antiperonismo universitario jamás se le cruzó por la cabeza que a los sesenta y tres años de edad se daría el gusto de transformarse en actor de teatro cómico y compartir el escenario con pechugonas vedettes muy livianas de ropa.

Los circunstanciales aliados universitarios tienen un objetivo común: derrocar al “tirano”. Por eso, los trabajadores no ven a los estudiantes con simpatía y en las

paredes pintan “Alpargatas sí, libros no”.

Infografía Clarín 16/06/05

Gentileza de la Agenda de Reflexión

miércoles, 10 de junio de 2009

Violencia institucional y niñez


ENCUENTRO DE REFLEXION Y DEBATE

APORTES PARA EL PROYECTO NACIONAL

PROYECTO NACIONAL Y DERECHOS HUMANOS

REMO CARLOTTO
Diputado nacional
Presidente Comisión Derechos Humanos

PROYECTO NACIONAL Y MODELOS SOCIALES

Lic. FEDERICO SCHUSTER
Decano Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de Buenos Aires

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MIERCOLES 10 DE JUNIO - 18.30 HS.

PASAJE DARDO ROCHA - 1er Piso Salón Polivalente
Calle 50 e/ 6 y 7 - LA PLATA
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Organizan:
Centro de Estudios y Proyectos Laborales y Sociales (CEPLaS)
Colectivo de Participación Popular Carlos Mujica
Centro de Estudios Historicos Rodolfo Puigross
Lista Azul AAPM
Corriente Nacional Martín Fierro
Corriente Peronista Federal
Frente Transversal nacional y popular
Equipos por el Proyecto Nacional
Agrupacion Universitaria Descamisados (Fac Humanidades - UNLP)
JUP Regional La Plata

Carta a la ciudadanía. Por Norberto Galasso

Domingo 7 de junio de 2009 Carta a la ciudadanía.
Por Norberto Galasso.
Estimado compatriota:Yo sé que a usted no lo van a engañar ni los diarios, ni la pantalla televisiva, ni las radios manejados por poderosos grupos económicos. Sé también que está informado que De Narváez gasta $ 867.000 por día en su campaña electoral y además, tengo la certeza de que a usted no le convencen “los versos” que pregona la mayoría de los políticos en declinación. (También usted advirtió seguramente que el abogado defensor de Narváez en el caso de la efedrina es Mariano Cúneo Libarona, quien casualmente es el penalista que defiende a Menem en los juicios por sus negociados). Cómo no lo va a saber si usted pertenece a la clase media de la ciudad de Buenos Aires que lee diarios y mira noticiosos televisivos.Le escribo estas líneas porque sé también que a usted le molestan algunas cosas del kirchnerismo, o muchas. Le confieso que también a mí me dejan insatisfecho algunos aspectos de esta gestión.Se lo repito, aunque estoy seguro de que usted sabe bien quiénes son “los otros”: los peronistas Menem y Duhalde, los radicales que estuvieron con De La Rúa, el gran consorcio empresario de los Macri y el multimillonario que encubre las aspiraciones de Duhalde pues, como usted sabe, De Narváez no puede ser presidente porque no es argentino nativo. Y hasta algunos “videlistas” como la “procesista” Cecilia Pando, fervorosa representante de los represores y admiradora de Duhalde, es decir, de De Narváez.Usted los recuerda tan bien como yo, seguramente.Son los que quieren volver a la Corte Suprema en manos de jueces corruptos como en el 2000, a las humillaciones de la Argentina sometida a “relaciones carnales” con Estados Unidos como en 1998 y subordinada a los planes recesivos del Fondo Monetario Internacional, así como al incesante crecimiento de la Deuda Externa, con Cavallo y compañía.Usted se acuerda, ¿no es cierto? Seguro que sí: cómo subía todos los días el “riesgo país” y los intereses y el saqueo... Quieren volver a entregar a los financistas especuladores el manejo de los aportes jubilatorios de todos nosotros, volver a la libre importación que destruyó gran parte de nuestra industria y provocó la desocupación, de donde surgió la delincuencia y la inseguridad que todavía sufrimos.¡Cómo no se va a acordar!Usted, comerciante minorista que estaba la mayor parte del día con los brazos cruzados esperando clientes que no llegaban en aquella época desgraciada, usted, joven con inquietudes, que estuvo tentado de sumarse a las colas ante las embajadas de España e Italia, junto a tantos amigos que veían cerrados sus horizontes en nuestro país. Y usted, víctima de los negociados de Menem, que llegó a explotar un cuartel para que no se pudieran contar las armas que se habían vendido ilegalmente o estafado por De La Rúa, “el moralista” De La Rúa, que sobornó a los senadores para sancionar la ley de flexibilidad laboral. ¿Se acuerda de esa ley? ¿Se acuerda de los contratos basura? ¿Acaso olvidó que cuando la casa se incendiaba De La Rúa decía por T.V. que le preocupaba la posible extinción de la merluza?Todos esos son los responsables de aquella Argentina hundida en el fango, en la miseria y la corrupción... y de los cinco presidentes en una semana, ¿se acuerda? Y del “corralito” y “el corralón”, cuando tuvimos que salir a la calle, con las cacerolas, reclamando “que se vayan todos”.¡No me diga que no se acuerda!Búsquelos en las listas de la oposición.Algunos aparecen, otros están escondidos detrás de Narváez y de Michetti, mientras Menem y Duhalde ya se frotan las manos pensando que algunos confundidos van a votar a sus títeres y hasta los amigos de De la Rúa se preparan para rebajar, de nuevo, sueldos y jubilaciones, como en aquella época, cuando López Murphy proponía arreglar la situación económica rebajando a la mitad el presupuesto de educación y salud.¿No me diga que se olvidó? No puedo creerlo.Aquello no va más y usted lo sabe.No lo van a engañar con las pavadas de si Cristina cambia o no de cartera todos los días o si Kirckner vocifera en vez de persuadir.A ellos les molesta el gobierno por sus aciertos y no por sus errorers, y prometen una Argentina venturosa, cuando tienen el proyecto de hacernos volver a los 90.Porque aquí, mi amigo, se están jugando cosas mucho más importantes que las chicanas que maneja la oposición, precisamente porque no puede desnudar públicamente su proyecto de regreso al pasado: que si el gobierno no hace reuniones de gabinete, que si Néstor influye sobre Cristina y otras “zonceras” en las cuales usted y yo no podemos detenernos cuando la cuestión central reside en cómo nos defendemos de la crisis mundial que va alejar de nuevo a los clientes de los comercios, que va a cerrar de nuevo los horizontes de los jóvenes si vuelven aquellos que fueron responsables de que la Argentina estallara en el 2001.Con algunas caritas nuevas -juveniles porque tienen tatuaje- ellos quieren tapar su proyecto nefasto: por eso no se sabe si son estatistas o no, si son fondomonetaristas o no, si son latinoamericanistas o no, ni siquiera si son democráticos o no, porque lo que son es el pasado, aquel que usted y yo vivimos, desde el 74 hasta el 2003, cuando ellos gobernaban a favor de los grandes consorcios, de los grandes bancos, destruyendo al país.Usted sabe, porque está informado, que desde el 2003 se ha bajado la desocupación y ha crecido el Producto Bruto como nunca en nuestra historia y que se vive mejor, aunque el conflicto con el campo desató inflación –más allá de que el INDEC intentase ocultarla- pero que ahora está más o menos controlada.Usted sabe también, porque no es zonzo, que la Sociedad Rural no salió jamás, en toda su historia ,ni tampoco ahora, a defender la democracia y el bienestar del pueblo, sino a proteger sus vacas y sus reproductores que valen millones, así como sus cuentas bancarias en el país y en el extranjero, que se trata de un reducido grupo de grandes terratenientes y sojeros a quienes sólo les interesa exportar y cuanto menos coman los argentinos, mejor, porque hay más mercadería para vender afuera, mientras tienen a los peones “en negro” y de pata al suelo.Yo sé que usted entiende todo esto, pero le doy esta alerta porque, después, los males los pagamos todos......Usted sabe bien que tenemos que terminar con la necedad de La Rúa y la viveza de Menem y Duhalde. Y también sabe que todos queremos un país mejor para nuestros hijos y nuestros nietos, pero los que destruyeron lo que íbamos construyendo, vienen ahora con “el verso” de un mundo mejor cuando siempre fueron la expresión de un mundo peor.No nos mejorarán, por el contrario, nos destruirán otra vez.Este gobierno, con sus limitaciones, y desaciertos, abre sin embargo un camino.Apóyelo por su aciertos, sin por eso dejar de criticar sus errores, y empújelo hacia las transformaciones necesarias que urgen en nuestra Argentina.Hay lo que hay, estimado amigo, y de todo lo que hay, no vote por el pasado.Yo sé que usted no va a jugar con fuego: porque ya otras veces ha sucedido que por creer que se vota lo mejor, se destruye lo que es más o menos bueno y volvemos a lo que es decididamente muy malo.En sus manos está el destino de la Argentina. Estoy seguro que lo comprendeSería catastrófico que si se equivocan muchos, en el futuro tengamos que llorar juntos.Norberto Galasso, junio 2009.

UNA JOYITA: EVITA DEFINE A LA OPOSICIÓN

(Extraido de La Razón de mi Vida)
No Importa que ladren.Cada vez que ellos ladran nosotros triunfamos.Lo malo sería que nos aplaudiesen, en esto muchas veces se ve todavía que algunos de los nuestros conservan viejos prejuicios.Suelen decir por ejemplo: Hasta la oposición estuvo de acuerdo.No se dan cuenta de que aquí, en nuestro país decir oposición significa todavía decir oligarquía... y vale como si dijésemos enemigos del pueblo.Si ellos están de acuerdo, cuidado, con eso no debe estar de acuerdo el pueblo.Desearía que cada peronista se grabase este concepto en lo mas íntimo del alma, porque esto es fundamental para el movimiento.Nada de la oligarquía puede ser bueno.No digo que puede haber algún oligarca que haga alguna cosa buena...Es difícil que eso ocurra, pero si eso ocurriera creo que seria por equivocación, convendría avisarle que se esta haciendo peronista.Y conste que cuando de oligarquía me refiero a todos los que en 1946 se opusieron a Perón, conservadores, radicales, socialistas, comunistas.Todos por la Argentina del viejo régimen oligárquico, entregador vende patria.De ese pecado no se redimirán jamás.

miércoles, 27 de mayo de 2009

EL 28 DE JUNIO NESTOR KIRCHNER DIPUTADO NACIONAL

CRISTINA PRESIDENTA

PARA PROFUNDIZAR EL PROYECTO NACIONAL Y POPULAR

Es indudable que este 28 de junio de 2009 se plantea, en el terreno electoral, una disputa entre dos modelos de país muy diferentes.

De un lado, una Argentina que resurgió a partir de la acción de un gobierno que desde el 25 de mayo de 2003, con Néstor Kirchner como presidente, supo reencausar la política nacional en el sentido de los intereses populares.

Aquel país desvastado, que estallara en diciembre de 2001 como consecuencia de las políticas neoliberales de los años 80 y 90, fue el punto desde el cual se impulsó una verdadera tarea de reconstrucción que hoy es continuada por nuestra presidenta Cristina Fernández con medidas que priorizan el trabajo y la inclusión social.

De otro lado, presentados como los referentes de la “nueva política” por los grandes medios de información, aparece una oposición que –salvo contadas excepciones- tiene como principal bandera política la preservación de una institucionalidad formal, “republicana”, vacía de contenido, a menudo ajena a las expectativas del pueblo, pero que en verdad lo que busca es “desgastar” al gobierno nacional para, de esa forma, encontrar el clima propicio que permita el retorno a un modelo económico que en el pasado sólo sirvió para beneficio de unos pocos. Con tintes de modernidad, ese modelo no es más que aquel viejo esquema agroexportador sostenido desde siempre por la Sociedad Rural Argentina y que hoy se encuentra integrado dentro de la estrategia del capital financiero internacional. En lugar de pensar un país industrial con integración social nos proponen convertirnos en un granero neo-colonial del siglo XXI.

En este contexto no sorprende que desde sectores opositores se evite debatir sobre la transformación que ha vivido nuestro país en los últimos seis años. Que no se lo piense siquiera como un punto de partida y, por el contrario, se puntualice casi exclusivamente en criticar el “estilo” y “las formas” del gobierno popular. Tampoco debe asombrarnos como de un modo por momentos frívolo, superficial, banal, los grandes multimedios intentan fijar en esos términos la “agenda” de la opinión pública. Los une un mismo proyecto y la dificultad de no poder contrastar seriamente los logros alcanzados en estos años que, aunque se reconozca que aun falta mucho por hacer, por su contundencia son inocultables:

EN LO ECONOMICO: se apostó al desarrollo del mercado interno priorizando el consumo popular como factor de crecimiento y distribución en favor de los sectores populares. Esto permitió la creación de más de 3,5 millones de nuevos puestos de trabajo y, mediante paritarias y el Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, avanzar en la recuperación del poder adquisitivo del salario.

El desendeudamiento externo posibilitó dejar de lado los condicionamientos que pesaban sobre nuestra economía permitiendo mantener el manejo del peso ($) al servicio de la economía nacional.

Se recuperaron empresas que habían sido privatizadas, Aguas Argentinas, Aerolíneas Argentinas y Austral, Correo Argentino, Area Material Córdoba, etc.

Frente a la crisis financiera internacional producida como consecuencia del agotamiento del modelo de acumulación basado en el capital financiero que en Europa, Asia y Estados Unidos arroja millones de trabajadores a la calle, el gobierno no tomó el camino del “ajuste” tantas veces practicado desde el regreso de la democracia en 1983. Por el contrario día a día se trabaja para reforzar el papel del Estado interviniendo activamente en la economía para sostener las fuentes de trabajo, impulsando la obra pública, avanzando sobre el control del comercio exterior, para que los efectos de esta crisis generada en los países desarrollados no los terminen pagando nuestro pueblo.

Desde la Banca pública se implemento una política crediticia destinada a la pequeña y mediana empresa. Mediante la legislación dispuesta al efecto, se refinanciaron las deudas del sector agropecuario por las cuales, en 2003, catorce millones de hectáreas estaban embargadas y a punto de ser rematadas por los bancos.

Se posibilitó una solución al problema de los endeudados por créditos hipotecarios para vivienda familiar suscriptos en dólares que se habían tornado impagables como consecuencia del estallido de la convertibilidad.

El mantenimiento de las retenciones, principalmente a la soja, constituyen un instrumento imprescindible del Estado Nacional para desenganchar el precio de los alimentos de los parámetros internacionales, sin ellas la leche, harinas, carnes y otros productos se pagarían a precio “dólar” o “euro” en nuestro propio país.

EN LO SOCIAL: se incluyeron 1 millón ochocientas mil personas al sistema jubilatorio, reconociéndose derechos que otros gobiernos habían ignorado olímpicamente; se reestableció la movilidad de los haberes.

Se recuperó la administración estatal del régimen previsional que estaba en manos de bancos y financieras (AFJP) en su mayoría de origen extranjero, cortándose de esa manera una descomunal sangría de fondos que utilizaba el ahorro de los trabajadores para financiar negocios que terminaban jugando en contra del trabajo argentino.

Se desarrolló la obra pública a lo largo y ancho del país beneficiando a las provincias y los municipios con la construcción de escuelas, hospitales, centros de salud, caminos, puentes, rutas, viviendas, redes cloacales, agua potable, gas natural, como hacía varias décadas no se veía en nuestro país. Se coparticipó a provincias y municipios el 30 % de lo recaudado por retenciones a la soja con afectación a obras de infraestructura.

Desde los medios públicos se encaró una política de calidad sin precedentes plasmada en Canal 7, Canal Encuentro, Radio Nacional, Incaa, Biblioteca Nacional, Secretaría de Cultura de la Nación. Se promueve la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual buscando democratizar el espacio radioeléctrico que es de dominio público para posibilitar la expresión de los sectores de la comunidad no ligados al negocio mediático, como son las Escuelas, Universidades, Sindicatos, Cooperativas, Radios Comunitarias, Centros Populares, Municipios, Entidades Religiosas, etc.

Entre otras leyes de importancia se sancionó la ley 26.075 de financiamiento en educación, ciencia y tecnología para que entre Nación y provincias se arribe en 2010 a una inversión del 6% del PBI.

EN LO POLITICO: Se ha roto la lógica que nos rigiera durante tantos años por la cual el Estado estaba manejado por tecnócratas cuya única receta era achicar el gasto social en salud, educación, infraestructura, servicios públicos, etc. y hacer los deberes con el FMI. Desde mayo del 2003, en un proceso que debe continuar profundizándose, el Estado ha ido recuperando un papel central en la vida de los argentinos, motorizando la inversión pública en cada uno de los rincones de la patria, creándose empresas públicas como en el caso de Enarsa, cuya potencialidad merece ser desarrollada decididamente.

Se multiplico positivamente el gasto público como consecuencia de las políticas sociales destinadas a los sectores mas desprotegidos de la población, otorgándose créditos para emprendimientos productivos, para fabricas recuperadas, cooperativas, para programas de agricultura familiar, etc.

Se construyeron acuerdos con los países hermanos de la Patria Grande fortaleciéndose la integración regional en el MERCOSUR, la Unasur, el Banco del Sur, pero también tomando partido en contra del ALCA, del intento de golpe en Bolivia y del bloqueo a Cuba, haciendo oír la voz de nuestros países en la cumbre del G-20 y otros encuentros, afirmando insistentemente la soberanía sobre nuestras Islas Malvinas, exigiendo a Gran Bretaña su restitución.

A partir de todo esto la Argentina volvió a ser respetada en todos los foros internacionales.

EN LO INSTITUCIONAL: se implementó la renovación de la Corte Suprema de Justicia de la Nación integrándola con juristas de reconocida trayectoria, dejando atrás la vergonzosa historia de la corte anterior cómplice de los más grandes negociados que sólo brindaba “seguridad jurídica” a los grupos económicos.

Se impulsó una tenaz política de derechos humanos en base al restablecimiento de la verdad y la justicia a partir de la anulación de las leyes de impunidad, promoviendo los juicios a los represores genocidas en todo el país.

Desde el 2007 se redujeron al mínimo los decretos de necesidad y urgencia y se giraron al Congreso de la Nación los proyectos de ley más importantes posibilitando una discusión amplia y democrática.

Se derogó el código de justicia militar que constituía un resabió de privilegios que, pese a estar prohibidos por la constitución nacional (art. 16), continuaban plenamente vigentes.

Mal que les pese a los sectores del poder económico y a sus socios menores, un nuevo proceso político se ha abierto en la Argentina. Ya no basta con pregonar el desaliento y la indiferencia buscando que la política, convertida en mala palabra, sólo la ejerzan los “empresarios billetera”, los “opinólogos” o los “tecnócratas”. Para millones de compatriotas la política ha vuelto a ser una herramienta imprescindible para la construcción de una sociedad justa y equitativa. Los jóvenes dan testimonio de eso: en los barrios, las escuelas, las universidades, los sindicatos, los centros culturales, miles de jóvenes se incorporan activamente a la militancia interesándose por su comunidad, haciendo sus primeras experiencias organizativas, buceando en la historia para encontrar sus propias certezas, empujando, discutiendo, en definitiva, buscando hacer realidad sus sueños y esperanzas, reconociéndose en lo mejor de la historia de lucha del pueblo argentino. El movimiento obrero ha puesto el debate sobre la mesa, la movilización de más de 150 mil trabajadores encolumnados en sus organizaciones sindicales el pasado 30 de abril demuestra una vez más la voluntad mayoritaria de respaldar un modelo socioeconómico que privilegia la producción y el trabajo como única garantía que para hacer realidad la Justicia Social.

Volvemos a reencontrarnos en el rumbo del Proyecto Nacional y Popular que nos legaran Juan y Eva Perón, aquel de la Independencia Económica, la Soberanía Política y la Justicia Social; aquel que hunde sus raíces en la gesta emancipadora de mayo de 1810, en las Montoneras Federales, en el Irigoyenismo, en las masas trabajadoras del 17 de Octubre, en la Juventud del Luche y Vuelve, en el Movimiento Obrero Organizado; aquel que levanta como bandera los nombres de los compañeros desaparecidos y se enorgullece de las madres y abuelas de plaza de mayo; aquel que se identifica con la idea añorada de la Patria Grande Latinoamericana.

Hacemos nuestra la palabra de la Presidenta Cristina cuando permanentemente expresa la necesidad de profundizar la distribución de la riqueza para que cada argentino, en cualquier rincón de la patria, pueda vivir una vida digna.

Por todo ello, el próximo 28 de junio, NESTOR KIRCHNER DIPUTADO NACIONAL.

AGRUPACION PERONISTA JUAN JOSE VALLE

ENSENADA

martes, 5 de mayo de 2009

Una deuda con la Democracia: Ley de Servicios Audiovisuales

En aquel ya clásico de la literatura política argentina –El Manual de Zonceras Argentinas- Don Arturo Jauretche se encargaba de delimitar muy claramente las aguas de la “libertad de prensa” y la “libertad de empresa”, dejándonos la idea de que, muchas veces, al amparo de un derecho nacido como un instrumento emancipador (L. P.) se escondía el propósito de preservar intereses económicos concentrados (L. E.).

Decía que las grandes empresas periodísticas eran “primero empresas y después prensa”, por lo tanto “la llamada libertad de prensa era una manifestación de la libertad de empresa”, porque, “…la prensa es libre sólo en la medida que sirva a la empresa y no contraríe sus intereses” y que, como poder (factor de poder), “…el único que no era afectado por los golpes de estado…”, porque “…era la que terminaba por disciplinar a los otros poderes conforme a las exigencias de la “libertad de prensa” (Zonceras nº 37 y 38, Peña Lillo editor, 1968).

Ha pasado mucho tiempo desde entonces, aún así, parece mentira que haga falta refrescarlo después de que corriera tanta agua bajo el puente y hayamos asistido, no sólo a las enseñanzas del maestro, sino -como sociedad- a innumerables circunstancias en las cuales los grandes medios de comunicación fueron artífices y/o cómplices de las políticas implementadas en contra del pueblo argentino, y pongo, nada más como ejemplo, la complicidad con el derrocamiento de un gobierno que –gustara o no- tenía legitimidad constitucional, como sucedió el 24 de marzo de 1976 y, con ello, la inauguración de la dictadura más sangrienta y entreguista que haya conocido la historia argentina.

 En este contexto resulta malicioso –y ya no una simple contradicción- que se diga que, en pos de defender la “libertad de prensa” y la “democracia”, es necesario defender a los grandes multimedios (Grupo Clarín), tarea que había que asumir en el terreno político electoral (Elisa Carrio, candidata de la Coalición Cívica).

Realmente no deja de sorprender que no se advierta (o que se encubra) que la “calidad institucional” -tanta veces reclamada y declamada desde algunos sectores de la vida política o académica- tiene una relación directa con cómo se concreta el derecho de todo ciudadano de acceder a información veraz, plural, diversa, que no sea un instrumento de manipulación mediática, que tenga un sentido no discriminatorio, humanista, democrático, porque ello moldea conductas ciudadanas, dirigenciales, tendencias, orientaciones, forma “opinión pública”, que son las que definen gran parte de las expectativas políticas de la sociedad.

Más asombroso es que se oculte que los medios de comunicación también hacen política -con su mensaje toman continuamente partido por opciones políticas- y que cuando esos medios están concentrados (¿prensa independiente?) la política que desarrollan no puede ser otra cosa que la defensa de esos intereses minoritarios o de grupos (elites, oligarquías, monopolios) y no los del conjunto del pueblo. Esto es el “ABC”, “el dos más dos”, como se dice comúnmente, una verdad de perogrullo.

Por eso, es necesario entablar un debate alrededor de la propuesta de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisuales impulsada por la Presidenta de la Nación, que viene a suplantar el decreto-ley 22.285/80 hoy vigente, norma vetusta y autoritaria, suscripta nada menos que por Videla, Harguindeguy y Martínez de Hoz, porque ello, en definitiva, va a posibilitar que se exprese el conjunto de la sociedad acerca de si es legítimo continuar con un esquema de comunicación que avala la manipulación, la concentración de opinión en pocas “voces”, la falsificación, la carterización de los negocios y, más grave aún, la posibilidad de que, a través de “jugadas” de naturaleza destituyente, se quebrante la voluntad popular.

Sin dudas, este proyecto inaugura una modalidad que se abre a la participación democrática en cuanto al debate de sus contenidos. El estado, a través del COMFER y otros organismos, viene propiciando a lo largo y ancho del país audiencias públicas, charlas debate, jornadas de reflexión, clases públicas, seminarios, que cuentan con amplia participación de la comunidad. Escuelas, Universidades, Bibliotecas Populares, Sindicatos, Centros de Fomento, Movimientos Sociales, Agrupaciones Políticas, Centros de Estudiantes, Cooperativas, Radios y demás medios comunitarios, sus agrupamientos, son el conjunto de estamentos involucrados en esta tarea.

 Sus disposiciones colectan gran parte de lo elaborado por la “Coalición por una Radiodifusión para la Democracia (“21 puntos básicos por el derecho a la comunicación”; www.coalicion.org.ar), compuesta por más de un centenar de organizaciones sociales, sindicales, medios de comunicación comunitarios, universitarios, etc.

En su concepción, expresa lo mejor de la construcción cultural en materia de derechos humanos, definiendo que está dirigida a garantizar el ejercicio universal del derecho de todos los ciudadanos a recibir, difundir e investigar informaciones y opiniones, garantizando la pluralidad, la diversidad y una efectiva libertad de expresión, constituyendo, dichos elementos, verdaderos pilares de la democracia (Convención Americana sobre Derechos Humanos, pacto de San José de Costa Rica, 1969; art. 75, inc. 22, Constitución Nacional).

Propicia la universalización del aprovechamiento de los avances tecnológicos, buscando poner esas herramientas, consideradas esenciales para asegurar la pluralidad y diversidad, no exclusivamente en manos de quienes ostenten capacidad económica, sino al servicio de la profundización de la participación democrática de la ciudadanía, apuntando a desconcentrar y democratizar la propiedad de los medios.

Afirma el concepto de federalismo, fortaleciendo lo local, buscando la protección de los bienes culturales de nuestro pueblo, del patrimonio artístico, protegiendo la tarea de los creadores y los trabajadores de la cultura (actores, locutores, músicos, técnicos, productores, etc.) y apunta al abaratamiento del acceso de los ciudadanos a esos bienes culturales en toda la geografía nacional.

Se ocupa de ampliar los derechos de los ciudadanos, en cuanto al acceso a los eventos de repercusión popular, como son el fútbol profesional, hoy monopolizados por un conglomerado empresario que distribuye apenas el 2% entre los clubes del fútbol argentino de la recaudación anual por los derechos de televisación, (recauda 9.800 millones de pesos y reparte 182 millones entre los clubes).

No se queda sólo en la previsión de los medios privados y/o comunitarios sino que avanza en el tratamiento de las estructuras y medios de comunicación audiovisuales del Estado, en los distintos planos, nacional, provincial y municipal, buscando abrir instancias participativas con conducciones representativas y colegiadas, como modo de asegurar la expresión del pluralismo político y la democracia.

Rescata y da un marco para la profundización de la labor realizada en los últimos tiempos en los medios públicos, a partir de las notables experiencias encaradas con Canal 7, Radio Nacional, Canal Encuentro, Incaa, Biblioteca Nacional, Secretaría de Cultura y demás estructuras estatales vinculadas a la comunicación audiovisual y a la cultura.

Finalmente, cabe señalar que el instrumento (la ley) es realmente de un gran valor y busca saldar una de las grandes deudas de la Democracia desde su advenimiento en 1983, pero no debe soslayarse que se da en el marco de una disputa política que enfrenta claramente dos modelos de país. Uno, un Proyecto Nacional y Popular basado en el desarrollo del mercado interno, la producción, el trabajo y la Justicia Social, que desde hace 6 años, desde el 25 de mayo de 2003, se encuentra en pleno proceso de expansión. Otro, que basa sus propuestas en lo que fueron los pilares del neoliberalismo de los años 90, aquel que nos dejó un país hecho pedazos y que hoy propone el regreso al modelo Agro-Exportador de principios de siglo XX, como en una especie de “revival” de una Argentina planificada para beneficio de unos pocos.

Por eso, la decisión política de una sociedad que no quiera seguir siendo sujeto de la manipulación mediática puede garantizar que esto se haga realidad y para eso hay que empezar por difundirlo y debatirlo en todas las instancias de la comunidad.

Vale la pena ingresar en los contenidos con más detalle y también ir viendo como van jugando los distintos sectores.

 

Centro de Estudios Populares “PATRIA GRANDE”

                                     Ensenada

 

Diego Gustavo Oliveira

14.923.216

 

sábado, 4 de abril de 2009

¿Hacia alta tanta Hipocresía?

 

Pensé bastante en escribir estas líneas, cuando los restos del difunto ex – presiente Raúl Alfonsín, todavía estabann siendo inhumados.

Desde luego que esta no será una nota “políticamente correcta”. Pero ante tanta congoja hipócrita de la mayoría de la “clase politica”, los medios de desinformación masiva y muchos otros sectores de la sociedad, no pude mantenerme en silencio.

El gobierno del ex – presidente Alfonsín 1983/89-otrora criticado con dureza por la mayoría de la socieadad, resultaría hoy –post morten- un decálogo de virtudes democráticas, republicanas y de Justicia Social.

Veamos: En primer lugar hay que reconocer en Raúl Alfonsín el mérito de ser el único presidente de la UCR, -después de Don Hipólito Irigoyen- elegido libremente por el voto popular, luego de una larga noche de dictaduras y proscripciones. Resaltar su protagonismo como abogado de presos políticos, su austeridad y convicciones democráticas. La decisión de llevar a los máximos responsables de la Dictadura Cívico-Militar, a la justicia (aunque una gran mayoría quedaba impune, sobre todo los responsables del vaciamiento económico, Martinez de Hoz y Cía.)

Pero a poco de andar (y no por una oposición despiadada como la prensa canalla nos quiso/ere hacer creer) sino por su propias vacilaciones y esencia ideológica social-demócrata, fue dilapidando el gran apoyo popular que en los primeros años se expresaron masivamente.

La primer defección (a pedido del FMI) fue echar a Bernardo Grinspun (su 1er. Mtro. De Economía), por cometer la osadía de querer cumplir la promesa de campaña de Alfonsín, en cuanto a investigar la deuda fraudulenta y pagar sólo la contraída en forma “legal”.

En segundo lugar, “el estadista” se vuelve a equivocar cuando en el afán de crear el 3er. Movimiento Histórico promueve la llamada ley de reforma laboral (ley Mucci) buscando desarticular al Movimiento Sindical y maniatar a los trabajadores que, en su gran mayoría, se identificaban con el peronismo. Denunció el pacto sindical-militar pero puso de ministro de trabajo a Carlos Alderete dirigente de Luz y Fuerza (30/03/87 - 16/09/87), luego que otro icono del “sindicalismo combativo”  José Rodríguez de SMATA no aceptara el ofrecimiento.

Pero así como fue acertada la decisión de juzgar a los militares genocidas, mantuvo con pedido captura  a varios luchadores populares como: Juan Gelman; Horacio Chavez; Jorge Lovey, entre otros. Instaló  la nefasta teoría de los dos demonios (al medir con la misma vara) a los miles de luchadores populares que resistieron a la dictadura, que a los propios militares asesinos. Luego ( el campeón de los derechos humanos, calificativo que le están adjudicando) profundizó esa claudicación, ante el menor apriete de los carapintadas, dio instrucciones para sancionar la obediencia debida y el punto final, traicionando a los miles y miles que no perteneciendo a su partido llenamos la Plaza de Mayo ante el peligro de perder la Democracia, que tantos mártires, presos y desaparecidos nos costó conseguir.

Tampoco debemos olvidar la designación como Mtro. De Defensa de Roque Carranza, conspicuo Comando Civil que el 12 de Abril 1953 (junto a otros 12 radicales) en un acto de la CGT, produjo un atentado que causó 6 muertos y 95 heridos. Y que luego de su muerte, febrero del 86, fue homenajeado con el nombre de una estación del Subterráneo.

Asimismo hay que recordar la declaración del Estado de Sitio –por 60 dias- a partir del 25 de Octubre de 1985 y luego el 29 de mayo del 89.

En el terreno económico hay que destacar el desmesurado aumento de la deuda externa (de 43 mil a 65 mil millones de dólares) y los nefastos Plan Austral y Plan Primavera (este último significó una transferencia del 30% de los ingresos de los trabajadores a los sectores mas concentrados de la economía). Y sólo por citar algunos de los hechos mas notorios de corrupción nombraré a Juan Carlos Delconte, titular de la Aduana durante el gobierno de Raúl Alfonsín, que fue condenado a 10 años de prisión por contrabando agravado y reiterado en 3.636 ocasiones, delitos por los que estuvo encerrado tres años y cuatro meses en Devoto. O la maniobrita con las 38 mil toneladas de pollos del Sec. De Comercio Ricardo Mazorín que nos costó varios cientos de millones. Y el incendio “accidental” en el banco provincia que borró millonarios prestamos a amiguitos de la coordinadora. Ni que hablar de la avanzada privatizadora de Rodolfo Terragno (Ferrocarril, YPF, etc.).

En lo institucional, no logramos pasar de una democracia formal (voto cada 2 años y cada uno a su casa). El “pacto de  olivos” cocinado entre gallos y medias noches que facilitó la continuidad del proyecto desbastador del menemismo. Una reforma funcional a los intereses de ambos “lideres”, donde la inmensa mayoría del arco político (salvo honrosas exepciones) ningunearon la legítima y revolucionaria reforma constitucional de 1949. Por entonces, asistimos a un “toma y daca”, donde  Menem  buscaba su reelección y modificar (junto a los gobernadores rapiñeros) la coparticipación de modo que las regalías por las riquezas de los recursos naturales no siguieran siendo coparticipables y Alfonsín, pensando que el radicalismo iba a seguir indefinidamente siendo la segunda fuerza política, tranzó la creación del 3er. Senador por provincia. Una vez más falló el estadista, ya que al poco tiempo ese 3er Senador –en muchos casos- quedaba para otra fracción del peronismo.

Termino este breve repaso por hechos de la historia con una frase dicha por quién sí fuera un gran estadista, el mas grande, sin dudas, que tuvo nuestra patria: “la única verdad es la realidad”. Y como uno fue contemporáneo de todo aquello, es mi deber formular un ejercicio de memoria histórica para que a las nuevas generaciones no le “vendan gato por liebre”.

Don Raúl Ricardo Alfonsín, con todo respeto, que su alma descanse en paz.

Agrupación Peronista de Ensenada Juan José VALLE –